- Me rindo.
Me río.
- No, no es para reírse...
- No te rindas, loca. El latín es cuestión de machacar, machacar y machacar...
- Es gracioso que lo digas tú.
- Ya, bueno. Yo no lo hago pero debería hacerse. Soy el ejemplo de lo que no se debe hacer, de algo sirvo...
- Pero tú no haces lo que se debe y te va bien.
- Ya, porque yo soy una hija de puta con suerte, pero no es lo normal. Un día me daré la gran hostia y empezaré a suspenderlo todo. Aunque como no voy a hacer bachillerato quizá no llegue...
- Mh.
- Y bueno, tan bien no me va, suspendí mates.
- Yo también.
- Pero yo con menos nota.
- Ya.
Cabe decir que durante toda la conversación no se ha reído ni ha hablado con simpatía. Ahora, ese último "ya" parece más satisfecho. Le he demostrado que su esfuerzo la saca más adelante. Un día me pisarás, amor. Qué extraño es hablar con gente a la que le importan los estudios.
7 comentaris :
Mejor dicho: QUE ABURRIDO hablar con alguien a quien le importan los estudios.
Mucho mejor mejor hablar con alguien a quien le gusta lo que estudia.
Aiiiis, esta conversación me resulta terriblemente familiar. Yo también aprobaba latín sin mover un dedo y suspendía matemáticas. Y con menos nota. Por cierto, estuve buscando tu mail para enviarte un achuchón en la intimidad, pero fracasé. Es que me conmovió demasiado que copiases aquella parte de desaparecer en modo absoluto y ahora babeo por ti.
Besazos
Más extraña es la borrachera que te invitaré en el mejor de los latines que lengua romana haya inventado.
Y si no, no...
Un beso así.
¿Has visto cuanto bicho?
https://twitter.com/i/#!/trizdelima/media/slideshow?url=pic.twitter.com%2FjSDScg7Y
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